Creo en el Derecho de autor

sábado, julio 12, 2008

Vender un hijo

¿Sabe usted que en Venezuela se venden niños?, hay padres que los valoran en 5.000 BsF, centavos más o centavos menos. En un país donde los sistemas de adopción son, por decir lo menos, tristes y absurdos, la venta de niños aun recién nacidos es una industria floreciente y que atrae cada vez más gente, sobre todo aquellos que piensan resolver sus cuitas económicas gracias a uno de sus hijos.

La esterilidad, los medios de vida alternativo y otros, son las razones por las cuales gente que quiere ser padre se encuentra de repente con el dilema de que no lo puede hacer de la forma preconcebida (es decir buscarse una pareja y procrear), en consecuencia recurren a la adopción, una figura legal que debería representar el más hermoso altruismo, puesto que es la oportunidad de dar un hogar y amor a un niño que nación en una situación de dificultad.

Sin embargo, no es sencillo adoptar a un hijo. Si vivimos en una nación con un aborrecible aparato burocrático donde sacarse la licencia de conducir es difícil, imagine cuan imposible es adoptar un niño por medios legales. Por supuesto, la hija mayor de la burocracia mal manejada es la corrupción. En resumen, burocracia y corrupción hacen imposible adoptar un hijo por la vía legal.

No obstante, como el deseo de ser padre es antropológicamente irrefrenable, las personas buscan la forma de tener ese hijo que anhelan, desviando su mirada a los sectores pobres de sus ciudades de residencia donde se suponen nacen miles de niños producto de la mala planificación familiar y que en la mayoría de los casos no son deseados por sus madres, lo que no saben los incautos es que ya existe un negocio detrás de ellos, esperándolos como clientes. Comienza entonces un baile de cifras por el bebe, muchas veces incluso antes de que haya nacido. En Venezuela, muchos hijos son comprados desde el vientre.

Por ejemplo, una muchacha de 16 años queda embarazada y su madre decide que ella no mantendrá a ese muchacho así que lo ofrece a una pareja mayor no fértil, esta pareja ansiosa de ser padres, se hace cargo del cuidado médico de la adolescente, alimenta a su familia y mima a la futura madre. Una semana antes del parto, la madre de la adolescente anuncia que ha conseguido un mejor comprador para el bebe por una cantidad mayor a la establecida, por lo que ahora el muchacho es más caro, los desesperados padres adoptivos participan en la subasta ansiosos como están de tener a ese bebe que han soñado durante meses y que han visto crecer en el vientre de la madre. La abuela vendedora se frota las manos feliz del negocio que está por hacer y el bebe ajeno a todo se prepara para llegar a este mundo al revés, donde por comprar a dios las vidas por nacer vendemos al diablo el alma.

1 comentario:

Marat dijo...

Haz sido asignado para un meme. Viene de acá.