Creo en el Derecho de autor

martes, mayo 13, 2008

El último día en la vida de Adán García


Hace ya algunos años un profesor entró en el salón y puso un reproductor sobre el escritorio y dijo “oigan esa canción”, esa era mi primera clase en la universidad y la canción en cuestión era “Adán García” del maestro panameño Rubén Blades. Aun ahora casi 8 años después, me sigue asombrando como esa canción habla de Latinoamérica en cada frase, en cada estrofa. Aun no se cual era el objetivo del profesor Miguel cuando puso esa canción (llegamos a ser amigos pero nunca me lo explicó), pero me enseñó algo, algo que ya había vislumbrado en las novelas de Simenon, la idea de que una persona que comete un delito es al fin y al cabo siempre una persona con los mismos desesperos y desdichas que todos los que aun no hemos cometido ningún delito. “El último día en la vida de Adán García lo halló como todos los otros de su pasado: soñando ganarse el "Gordo" en la Lotería, los hijos y la mujer durmiendo a su lado...” con esta frase comienza la canción, la esperanza puesta en un ticket de lotería comprado posiblemente con lo último que le quedaba en el bolsillo, la mañana y el preguntarse de donde iba a sacar la plata para las cuentas. “...y Adán besaba a sus hijos mientras gritaba Esto se acabó, vida. La ilusión se fue, vieja, y el tiempo es mi enemigo. En vez de vivir con miedo, mejor es morir sonriendo, con el recuerdo vivo”. El coro de la canción será la definición de todo, cuando ya Adán siente que todas las formas válidas se han acabado y que seguirse ajustando al modelo de vida impuesto por el deber ser es absurdo porque significa “vivir con miedo” y el prefiere “morir sonriendo”. Más adelante, la canción dice “desde que Adán fue botado de su trabajo,... noté en su forma de ser un cambio muy raro. Él siempre tan vivaracho andaba quieto. Pero en la tranquilidad del desesperado”, esa tranquilidad del desesperado, que puede ser equiparable con la impotencia, la cavilación que lleva a una única solución, por absurda que esta parezca, es en ese momento que Adán García decide emprender acciones, quizás la única acción posible. “Dice el parte policial que Adán llegó a un Banco y le gritó a la cajera que le entregara todo el dinero que ella en su caja tuviera y que si no lo hacía pronto, él la mataba.”, el protagonista de la historia se va a asaltar un banco y allí se produce la división entre los buenos y los malos. Adán que al principio de la canción podría haber inspirado la simpatía de todos aquellos que hemos estado necesitados de dinero y desesperados por no encontrar solución a nuestros problemas, traspasa la línea y se convierte en delincuente. Esta etiqueta borra por completo cualquier condición anterior y crea un estigma social que, erróneamente, determina a Adán como alguien distinto a cualquiera de nosotros. El epílogo de toda esta historia “Cuentan que al salir Adán corriendo del Banco se halló con una patrulla parqueada al frente; que no le hizo caso al guardia que le dio el "Alto"; que iba, gritando y sonriendo como un demente. Al otro día, los periódicos publicaban la foto de su cadáver en calzoncillos. La viuda de Adán leyó, en la primera plana: Ladrón usaba el revolver de agua de su chiquillo.” Adán García se murió sin siquiera haber portado un arma real, sin más motivo que la desesperación. He leído muchos análisis sobre las causas del delito, y pocos se equiparan con la simpleza explicativa del ejemplo de esta canción de Rubén Blades, a través de ella nos identificamos con un ladrón, lo entendemos y hasta deseamos que hubiera tenido éxito en su asalto, al fin y al cabo todos hemos gritado o gritaremos alguna vez “esto se acabo, vida la ilusión se fue, vieja, el tiempo es mi enemigo...”

1 comentario:

Critico politico dijo...

querido master. harmano del alma. cada vez me regocija mas leer tu bloc. espero algun dia tener una mente tan abierta y que a la vez tan capaz de concentrarse para escribir mini obras maestras. espero algun dia una empresa se merezca tener a tu mente entre sus empleados. saludos por maracaibo cuidece