Creo en el Derecho de autor

jueves, marzo 06, 2008

Lo importante es que tenga rejas


Cuando una joven pareja planea cómo será su casa en el futuro, se imagina la mata de cayenas, el cuarto de los niños, el mesón de la cocina y... la reja filosa y el cercado eléctrico que necesitarán en la casa “porque como están las cosas”.
La reja se ha convertido en un elemento insustituible de la estética urbana y con ello la sensación de encierro que equivocadamente se asocia con seguridad.
La seguridad del hogar debe partir de una idea básica; el robo de hogares generalmente es un delito planificado, en el cual la víctima es estudiada previamente en sus puntos débiles, en aquello que le hace victimizable.
He allí el error de la reja, porque supone que el delincuente de hogares es un ser improvisado y no es así. La reja sólo dificulta el acceso al hogar (lo cual ciertamente mejora su seguridad) pero no constituye el mayor elemento de prevención.
De un tiempo a esta parte, la reja ha evolucionado y ya no se protegen únicamente hogares sino también se enrejan urbanizaciones enteras. Para completar el cuadro bélico ahora también compramos armas y tenemos una pistola en la casa. Es más probable que usted se abra un hueco en el pie a que se proteja con un arma. Piense en esto: el delincuente puede ser o bien una persona nerviosa y asustada que disparará a la primera, porque aunque usted no lo crea, cometer un delito genera mucho estrés, o puede ser alguien con muchos años en el oficio de ladrón y que sabe disparar mejor que usted.
Nuestro objetivo no es persuadirle de comprar un arma, si usted tiene la instrucción adecuada y sabe manejarla, es su decisión. También puede tener el perro entrenado, la cerca electrificada, el vigilante privado y hasta una vela a la Virgen del Carmen. Pero esas no son estrategias de seguridad. Una verdadera estrategia pública y personal resulta de la interacción de los elementos de una comunidad. El que usted se ponga de acuerdo con sus vecinos y definan juntos sus objetivos como comunidad sí es un éxito seguro. Luego como comunidad integrada demande a su policía protección, reúnanse con las autoridades y presiónenlas, oblíguenlos a planificar la seguridad en función de las necesidades de la comunidad. Suena difícil pero un trabajo conjunto da resultados.
Por último, reflexione: ¿de qué sirve levantar rejas a nuestro alrededor y poner un vigilante en la puerta? ¿se ha dado cuenta que así su casa se parece cada vez más a las cárceles? Eso no tiene lógica.
Se supone que a prisión va aquel que comete un delito.
No obstante, somos nosotros los que vivimos en una cárcel. Además, las estrategias de aislamiento degeneran en que las autoridades dejen de cuidarnos, porque suponen que nosotros nos cuidamos solos. Mejor idea es, hacer un esfuerzo por cuidarnos entre nosotros mismos. Ninguna estrategia de seguridad puede pesar en la balanza más que nuestra sensación de libertad. Si no es así, es que el mundo está al revés y toca ver quién lo endereza.

miércoles, febrero 20, 2008

De lo divertido de ser terrorista

Debe ser divertido eso de que lo llamen terrorista a uno, debe ser maravilloso repartir este espantoso epíteto a todo aquel que contradice nuestras ideas y acciones, al fin y al cabo fue una moda que empezaron los gringos quienes después del 11 de septiembre decidieron que todo aquel que no vomitara del asco por las acciones atribuidas ya casi arbitrariamente a Osama Bin Laden era terrorista.
Más allá de las ideas que han llevado a pensar que el 11/09 no fue responsabilidad de Al Qaeda sino del mismo gobierno Estadounidense (ver a Fahrenheit 9/11, leer Hitler Ganó la Guerra entre otros muchos), la idea de que todos somos terroristas se ha convertido en una realidad.
Ahora me asombra cuantas cosas pueden ser terroristas, logrando con ello banalizar lo que es un tema extremadamente serio, el terrorismo es ante todo una modalidad delictiva que busca transformar la visión incluso, y es lo más perverso, de aquellos que nunca tendrán contacto con sus acciones. Es cuando la gente de Tucupita le empieza a tener miedo al Ántrax, cuando es posible que nunca lo vea o tenga contacto con él.
En consecuencia, me siento terrorista. Sin saber todo lo grave que implica la palabra, es un efecto colateral que posiblemente ni siquiera los grandes planificadores hayan previsto, porque es posible que supieran que después del 11/09 todos le tendríamos miedo al coco y al lobo de caperucita pero no creo que supieran que nos identificaríamos con ellos. Es simple, nos identificamos con el débil, con el más golpeado y últimamente a los terroristas le echan la culpa de todo, han terminado siendo los pobrecitos de la historia. El mundo está seriamente al revés.

lunes, enero 21, 2008

Las teorías de la conspiración


Parecen haber sido inventadas por Fox Mulder (el protagonista de los expedientes secretos X) o por algun alucinado viejo comunistas de esos que en los años 80 decían que era mentira que los Estados Unidos habían llegado a la luna y que era una invención más de la guerra fria sin embargo las teorías de la conspiración o la gran conspiración indudablemente deben tener un sustento de verdad y sino, al menos algo útil.

Ya casi termino un libro muy interesante llamado "Hitler Ganó la guerra" del económista y periodista argentino Walter Graziano, no se si lo que Graziano plantea sea totalmente verdad, si sea tan sólo una parte o es una gran falacia, considero en todo caso que es un excelente trabajo periodístico que invita por encime de todo a la reflexión más allá de lo evidente. No basta con saber lo que nos han contado, no es suficiente con la historia oficial. Me pasa como cuando vi Farenheit 9/11 de Michael Moore... una cosa si creo con certeza, hay mas en el mundo, en la prensa, en los que dominan al mundo y toman las grandes decisiones de lo que se ve, el poder, esa energía indefinible pero que se sabe allí y que definitivamente no está en nuestras manos. La democracia nos ha creado el mito agradable de que como ciudadanos miembros de un Estado libre estamos en capacidad de crear las cosas, que somos parte del poder, ahora creo que definitivamente no tenemos nada que ver con el poder, no somos parte de él.

sábado, enero 19, 2008

La Intrascendencia de la muerte de un genio


Murió Bobby Fisher, muchos ni siquiera conocieron a este señor de barba desprolija y que pasó los últimos años de su vida en Islandia, perseguido por la justicia de su país de nacimiento (Estados Unidos de América). Muchos no saben que se convirtió en el hombre más importante de la guerra fría cuando fue capaz de derrotar a los rusos en algo que se les creía invencibles.
Si les cuentan que su Coeficiente Intelectual (esa medida que inventaron los genios para rascarse el ego mutuamente) era superior al de Albert Einstein estarían asombrados. Fisher no solo fue el mejor ajedrecista del mundo en algún momento de su vida, también simbolizó la rebeldía extrema y el hacer lo que le diera la gana, radical y literalmente. Fisher odiaba a los judíos, a la CIA y al FBI de quienes pensaba lo perseguían por todas partes (y tomando en cuenta la orden de captura que pesaba contra él en los EEUU y el tiempo que estuvo preso en Japón pues realmente tan loco no estaba) las opiniones de Fisher eran sencillamente odiosas (cuando se enteró del ataque a las torres gemelas dijo que era lo mejor que podía haber pasado) y sin embargo su muerte causa tristeza, tristeza porque duele ver como la guerra fría destruyó y configuró un mundo de rivalidades y temores constantes, Fisher estaba loco, pero lo enloqueció la guerra fría, lo enloqueció un mundo que politizó todo o a lo mejor no... ya estaba loco desde antes sólo que la admiración del mundo al cual sus locuras le parecían útiles y divertidas no dejaba ver lo patológico de eso que llamaron excentricidad.

domingo, enero 13, 2008

Las noticias que me asombran


Con extremo enamoramiento por la cotidianeidad esta mañana me he levantado, he preparado café y me he dedicado a leer las noticias del mundo por Internet, un juego que por encima de todo nos somete a comprobar la veracidad de aquella frase nada humano me es ajeno.

De todas las cosas leídas, revisadas y seguramente no bien digeridas señalo una en particular:


"Tormento de Toca sería tortura" (página de la BBC en Español):


Que se discuta en EEUU si el tormento de la Toca es o no una tortura (ver el artículo) es surrealista, ¿poner celofán en la cabeza de alguien y verterle agua para hacerle sentir que se ahoga no es tortura? ¿qué es entonces?, el eterno argumento de que la libertad hay que protegerla a cualquier precio es vano ante estos hechos, es execrable que la tortura se aplique a culpables pero aun más es cuando la tortura se aplica a "presuntos sospechosos". La pena de muerte se suspendió en la justicia norteamericana durante casi 10 años debido a que no se lograba determinar si era un castigo cruel y degradante... ¿pasarán los juristas de la nación lamentablemente mas poderosa del mundo 10 años deliberando sobre si la Toca es tortura? ah por cierto es válido advertir que al final estos grandes juristas determinaron que la pena de muerte no era cruel ni degradante, no al menos los métodos del gigante del norte para aplicarla.





lunes, diciembre 24, 2007

El mundo de los marginados

El Estado, allende las diferencias ideológicas entre capitalistas, socialistas, comunistas y pare usted de contar, es ante todo un ente controlador cuya función primordial es mantener bajo unos parámetros predeterminados todas las acciones humanas; eso por el bien común, por supuesto. De este enunciado ideal se pasa a unas realidades que no siempre se corresponden con esta idea. Por mucho que lo haya intentado no puede controlar cosas como la natalidad, las tasas delictivas, la corrupción, etc. Estos males serán mayores o menores de acuerdo a los sectores en que los Estados hayan puesto mayor atención. Algunos sistemas dan prioridad a la educación, otros al control de natalidad pero hay un tema al cual ninguno (y esto es literal contando los 191 países reconocidos por la ONU) ubica entre sus cinco principales prioridades; la cárcel.
Quien lee los discursos, declaraciones públicas y planes de gobierno de la mayoría de los países de occidente asegurará que en estos países no existen prisiones y que han modificado la manera da castigar el delito. Es más claro el problema cuando hacemos el contraste y observamos que el control del delito sí es una prioridad de las naciones.
La cuestión es que sí existen cárceles en occidente, y no sólo eso, sino que sigue siendo de manera abrumadora la principal forma de castigo. No se vislumbra un cambio ideológico que substituya la cárcel por otro procedimiento que haga la función de la prisión. Es decir, aquí en el discurso aparece el primer vacío, las funciones de la prisión han dejado de ser objeto del discurso criminológico a un punto tal que ya no existen, o al menos no están claramente delimitados, puntos que favorezcan a la prisión, más allá de argumentos trasnochados (reinserción, neutralización del delincuente, reeducación, etc.), y por contraparte tampoco argumentos que justifiquen su abolición. Es un juego de la cuerda en el cual ésta ha quedado en medio pero no por que se equiparen las fuerzas de los contendientes sino porque ninguno tira de ella.
Mientras tanto, en Venezuela, una población que bastaría para llenar una ciudad cabeza de distrito, permanece en este limbo ideológico. Son los marginados, nadie habla de ellos, no detentan ningún poder, ni político, ni económico, ni electoral.
Quizás el poder de matarse entre ellos, pero al parecer eso sólo les importa a sus familiares. La cárcel es un tema del que nadie quiere hablar. Incluso, hasta las escuelas de Derecho y Criminología han disminuido de manera ostensible el número de estudios relacionados con la prisión. Una abierta contradicción con aquello de ejemplificante que debe tener el castigo, los medios de comunicación le dedican a la prisión menos espacio de información que a casi cualquier cosa.
Ahora bien, es bueno aclarar que las funciones del Estado se difuminan frente a la prisión, el presupuesto para las cárceles es la última inversión porque se trata de dar dinero a aquellos que han sido castigados por lo "execrable de sus acciones".
En la democracia aquello que es impopular es infactible aun cuando sea necesario.
Consuelo de tontos el saber que no es únicamente un problema de los países en vías de desarrollo. En Estados Unidos de América una de las justificaciones para mantener la pena de muerte es que "son más baratos muertos que vivos".
Existen discusiones filosóficas que pueden estancarse para siempre, ya que su desenlace no modificaría en mucho el curso de la vida social, pero es injustificable que el problema de la cárcel se haya solucionado con la simpleza del silencio.
La cárcel esta allí, inmutable e indiferente a la dinámica de cambio que hay en nuestra nación, como si no formara parte del país. No tenga miedo de nombrarla, de discutirla, ¿conoce la cárcel de su Estado? le recomendaría que lo hiciera ahora que está afuera, mire que a Jonás nunca le agradó el estomago de la ballena.

jueves, diciembre 13, 2007

Reencontrandome con la escritura

De todas las cosas que me gusta hacer, posiblemente la que más me fascine y complemente sea escribir. Sin embargo, esta es una actividad que se deja de realizar a razón de las actividades del día a día, como el hombre joven y exitoso que se olvida de pedir la bendición a la madre que le enseñó a leer y a escribir.
No obstante, el escribir es una amante paciente y sabia, como la Petra Cotes de Cien Años de Soledad que esperó durante los 5 años del diluvio a Aureliano Segundo segura de su regreso.
Pues vuelvo a escribir... al fin y al cabo todos vuelven